Recomendaciones IV: Rosa Ponselle
Recomendación de la soprano Rosa Ponselle, cuyo legato define, para el autor, la esencia misma del canto. Un recuerdo de cómo Catherine Malfitano le reveló esta voz en un apartamento del Soho neoyorquino.
Todavía recuerdo el día en que la soprano Catherine Malfitano, gran artista y amiga del alma, me hizo sentarme en su apartamento del Soho neoyorquino y me puso esta grabación de la legendaria soprano Rosa Ponselle (1897–1981), diciéndome,
Josu, escucha este canto sin límites, este canto sin fin. Aquí está la esencia misma del legato y de todo lo que esa mágica palabra, legato, significa para un músico, todas sus profundas y entrelazadas connotaciones, la conexión de partes para crear un todo unitario, la pasión vibrante de la voz humana en estado puro, el canto eterno de la música, la esencia de la vocalità.
Recuerdo haberme quedado sin habla, inmóvil, ante el melos infinito de esta singular artista, posiblemente la más grande soprano de todos los tiempos. La grabación es de 1926, cuando Ponselle contaba con tan solo 29 años. El aria se titula «O nume tutelar» («Oh, deidad tutelar») y pertenece a La vestale (La vestal), ópera de Gaspare Spontini (1774–1851), estrenada en 1807.
En ella, la soprano, Julia, implora a la Deidad Tutelar que tenga piedad de ella y que aleje de ella al objeto de su amor, que es también el objeto de sus desdichas. Desde el día que escuché esta voz mágica, el fraseo de Rosa Ponselle, la cantante preferida de Maria Callas, es uno de los luceros de mis días y además, una conexión casi ancestral con mi amor por la música. Si la música es algo, definitivamente es esto…
Edición y cita
Cómo citar. Josu De Solaun, «Recomendaciones IV: Rosa Ponselle», Melosías, 23 de mayo de 2022, enlace permanente.