255 años de historia: el Concierto para piano y orquesta en España: 1767–2022

Un catálogo provisional de conciertos para piano y orquesta escritos en España o por compositores españoles entre 1767 y 2022. Una lista abierta a la colaboración de los lectores, para que el archivo vuelva a ser acontecimiento.

Pocos conciertos para piano y orquesta escritos en España o por compositores españoles han trascendido sus fronteras. Las razones no son fáciles de precisar. Creo que la placenta musical de este país ha estado más ligada al templo, a lo sacro, a la voz humana y al metal que al salón liberal y a la idea de virtuosismo instrumental de los países del norte. Creo también que el órgano tuvo en España un peso que el piano moderno nunca llegó a desbancar, y que esas dos raíces explican buena parte del silencio del género entre el concierto de Codina, de 1798, y los de Colomer y Power, de 1879, un silencio que apenas rompe una danza cubana de José Miró.

Durante años me ha intrigado una pregunta que este catálogo vuelve inevitable. ¿Por qué es tan difícil encontrar conciertos para piano en la España de la primera mitad del siglo XIX? La primera respuesta que se le ocurre a cualquiera, que no había pianos, es falsa. El piano llegó pronto y arraigó deprisa. En Valencia sustituyó al salterio y al clave entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX, y hacia 1830 ya había en la ciudad talleres propios que lo fabricaban con mecánicas aprendidas fuera. El Real Conservatorio de Madrid abrió sus puertas en 1830 con Pedro Albéniz como profesor de piano, y a mediados de siglo se multiplicaban los métodos pensados para que aprendieran a tocar las señoritas y los aficionados. Había pianos, había pianistas y había un mercado. Lo que faltaba era otra cosa, y mi hipótesis es que faltaba la casa del género.

Un concierto para piano necesita algo más que un pianista. Necesita una orquesta estable que no esté atada al foso de un teatro, una sala con público de pago que vaya a oír música sin escena y un calendario de temporada en el que una obra nueva pueda estrenarse, repetirse y viajar. En la España de Fernando VII el concierto público vivía en los cafés, con conjuntos reducidos, y en los teatros, entre los actos de las óperas. Los conciertos mensuales del propio Conservatorio de Madrid, entre 1831 y 1854, no programaron ni una sola obra para piano y orquesta, y la fantasía más ambiciosa de un alumno era para piano solo. La primera institución sinfónica estable de Madrid, la Sociedad de Conciertos, no nace hasta 1866, la Sociedad de Cuartetos hasta 1863, la efímera Filarmónica hasta 1872 y la Unión Artístico-Musical hasta 1877. Me parece decisivo que los conciertos de Colomer y de Power, los primeros que conservo tras el de Codina, sean de 1879, apenas unos años después de que esas instituciones empezaran a funcionar. El género aparece cuando aparece su casa.

A esa ausencia civil se sumó un derrumbe eclesiástico. Durante siglos la gran empleadora de instrumentistas en España había sido la Iglesia, con sus capillas de música catedralicias y parroquiales. La Guerra de la Independencia, las sucesivas desamortizaciones de los gobiernos liberales y el Concordato de 1851 desmantelaron buena parte de esas capillas, de modo que la orquesta de la Iglesia se deshizo antes de que existiera una orquesta civil capaz de sustituirla. Y sin embargo el espíritu del concierto no desapareció del todo. Se refugió en el templo. Entre 1780 y 1840 las catedrales españolas cultivaron versos orquestales que tomaban procedimientos del concierto para solista e incluso números de ópera italiana. Esto confirma la intuición con la que abría esta página. La placenta musical de este país tenía su centro en el templo y en el órgano, y cuando el templo perdió sus medios el virtuosismo concertante quedó sin hogar.

El tercer factor es la hegemonía de lo lírico. Durante la mayor parte del siglo el público español prefirió la ópera, la zarzuela y el teatro cantado, y la música instrumental tuvo que abrirse paso lentamente en un entorno poco propicio. Cuando el gran virtuoso europeo llegó a España, con la gira de Liszt entre octubre de 1844 y abril de 1845, el modelo que trajo fue sobre todo el del recital, con sus fantasías sobre temas de ópera. El pianista español aprendió de ese modelo, y lo que escribió fueron fantasías, variaciones y rondós sobre Bellini, Donizetti o Rossini.

El cuarto factor es el más revelador, porque muestra que el impulso concertante existía y que se le dio una forma de cámara. Pedro Albéniz, el maestro de toda una generación, escribió fantasías y variaciones brillantes sobre Il pirata, I Capuleti e i Montecchi, La sonnambula o Parisina con acompañamiento de cuarteto o de quinteto de cuerda. En un memorial a Isabel II de 1848 llegó a mencionar obras suyas con acompañamiento de orquesta que hoy nadie ha identificado. Es decir, el concierto vivió en España reducido a la medida del salón, que era el único espacio donde podía sonar con regularidad. Las editoriales, que vivían del aficionado doméstico, imprimían la parte de piano y la reducción, mientras las partes de orquesta, si llegaron a existir, quedaban manuscritas, dispersas y expuestas a perderse.

Queda, por último, un factor historiográfico que explica por qué cuesta tanto ver hoy lo poco que hubo. La historiografía española del siglo XIX, desde La ópera española y la música dramática en España en el siglo XIX de Antonio Peña y Goñi (1881), contó la historia de la música del siglo como una historia del teatro lírico, y durante mucho tiempo dio por buena la idea de una decadencia instrumental. Lo que no encajaba en ese relato no se buscó. Solo en las últimas décadas la musicología ha empezado a rastrear con método el pianismo y el sinfonismo de esos años, y cada rastreo devuelve algo, una danza cubana con ocho tambores de José Miró, un concierto de Teobaldo Power inédito hasta 2022, una elegía con orquesta de Jimeno de Lerma en la Sala Barbieri. Mi conclusión es que el concierto para piano no fracasó en España. Le faltó durante medio siglo una casa donde vivir, y su escasez es en parte real y en parte archivística. Por eso esta lista no puede darse por cerrada.

Lo que sigue es una primera lista, provisional, de lo que he podido estudiar y documentar. Queda abierta a cualquier aportación que la complete, y ojalá sirva para que alguien estudie, toque y grabe al menos una parte de este legado. Que el archivo vuelva a ser acontecimiento.

1767, Concierto para clave y orquesta de Manuel Narro

1785, Concierto para clave o pianoforte y orquesta de José Palomino

1798, Concierto para piano y orquesta de Jacinto Codina

1843-1851, La Criolla, danza cubana para piano, orquesta y ocho tambores de José Miró y Anoria

1879, Premier concerto symphonique op. 22 para piano y orquesta de Blas María de Colomer

1879, Concierto n.º 1 en si bemol mayor para piano y orquesta de Teobaldo Power

1880, ¡Infortunada patria!, elegía para piano con acompañamiento de orquesta de Ildefonso Jimeno de Lerma

1883, Deuxième concerto symphonique op. 45 para piano y orquesta de Blas María de Colomer

1886, Rapsodia española op. 70 para piano y orquesta de Isaac Albéniz

1887, Concierto fantástico op. 78 para piano y orquesta de Isaac Albéniz

1887, Bolero de concierto para piano con acompañamiento de orquesta de Javier Jiménez Delgado

1888, Concierto en sol menor para piano con acompañamiento de orquesta de Joaquín Larregla

1898, ¡Patria querida!, elegía para piano solo de concierto con acompañamiento de orquesta de Ildefonso Jimeno de Lerma

1909, Fantasía española para piano y orquesta de Ricardo Villa

1910, Concierto sinfónico en mi menor op. A13 para piano y orquesta de Joan Manén

1910, Hispania para piano y orquesta de Joaquín Cassadó (no confundir con Gaspar Cassadó)

1910, Concierto «Patético» para piano y orquesta de Enrique Granados

1912, Suite Elisenda para piano y orquesta de cámara de Enrique Granados

1915, Noches en los jardines de España para piano y orquesta de Manuel de Falla

1918, Elegía a Debussy para piano y orquesta de cuerda de Antoni Massana

1922, Rapsodia de Pascua para piano y orquesta de Eduardo López-Chávarri

1926, Concerto per clavicembalo (o pianoforte), flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo de Manuel de Falla

1928, Concierto para piano y cuerda de Eduardo López-Chávarri

1928, Suite ingenua para piano y orquesta de cuerda de Antonio José Martínez Palacios

1928, Variaciones concertantes para piano y orquesta de Gaspar Cassadó

1928, Cinco piezas antiguas. Evocación a la antigua danza para piano y orquesta de Rafael Rodríguez Albert

1930, Variaciones op. 38 para piano y orquesta de Joaquim Serra

1931, Rapsodia sinfónica op. 66 para piano y orquesta de Joaquín Turina

1932, Obertura concertante para piano y orquesta de Rodolfo Halffter

1933, Concierto n.º 1 op. 16a para piano y orquesta de Salvador Bacarisse

1934, Concierto para piano y orquesta de Julián Bautista

1935, Balada op. 20 para piano y orquesta de Salvador Bacarisse

1936, Concierto para piano y orquesta de Eduardo López-Chávarri

1936, Sinfonía concertante para piano y orquesta de Federico Elizalde

1937, Rapsodia portuguesa para piano y orquesta de Ernesto Halffter

1939, Concierto para dos pianos y orquesta de Ángel Martín Pompey

1940, Concierto n.º 2 op. 28 para piano y orquesta de Salvador Bacarisse

1940, Concierto en sol menor para piano y orquesta de Miguel Asins Arbó

1940, Gran concierto español para piano y orquesta de Frederic Longas

1941, Concierto hispánico para piano y orquesta de Eduardo López-Chávarri

1942, Concierto lírico de Julio Gómez

1942, Concierto heroico para piano y orquesta de Joaquín Rodrigo

1942, Fantasía para piano y orquesta de José Iturbi

1943, Concierto breve para piano y orquesta de Eduardo López-Chávarri

1943, Concierto para piano y orquesta de cuerda de Eduardo López-Chávarri

1943, Evocación de Castilla para piano y orquesta de Conrado del Campo

1944, Concierto n.º 1 para piano y orquesta de Manuel Blancafort

1945, Sonata del Sur para piano y orquesta de Óscar Esplá

1946, Concierto para piano y orquesta de Joaquín Nin-Culmell

1946, Concierto dramático para piano y orquesta de Manuel Palau

1946, Divertimento concertante para dos pianos, orquesta de cuerda y flauta de Pepito Arriola

1946, Concertino para piano y orquesta de cámara de Joaquim Homs

1947, Fantasía castellana para piano y orquesta de Conrado del Campo

1947, Concierto para piano y orquesta de Federico Elizalde

1947, Concierto vasco para piano y orquesta de Francisco Escudero

1948, Concierto n.º 2 para piano y orquesta de Manuel Blancafort

1952, Concierto mágico para piano y orquesta de Ricardo Lamote de Grignon

1952, Concierto para piano y orquesta de Antoni Massana

1952, Concierto n.º 3 op. 74 para piano y orquesta de Salvador Bacarisse

1952, Cuatro cantarcillos op. 68b para piano y orquesta de cuerda de Salvador Bacarisse

1953, Concierto n.º 4 op. 88 para piano y orquesta de Salvador Bacarisse

1953, Concertino para piano y cuerda de Pepito Arriola

1953, Concierto breve para piano y orquesta de Xavier Montsalvatge

1953, Concierto para piano y orquesta de Cristóbal Halffter

1954, Rapsodia catalana op. A50 para piano y orquesta de Joan Manén

1954, Concertino op. 93a para piano y orquesta de cuerda de Salvador Bacarisse

1954, Concierto para piano y orquesta de Roberto Gerhard

1954, Doppio concertino para piano, violín y orquesta de Carlos Surinach

1955, Concierto romántico op. 98 para dos pianos y orquesta de Salvador Bacarisse

1956, Homenaje a Walt Disney para piano y orquesta de Jesús Guridi

1956, Concertino para piano, cuerda y timbales de Carlos Surinach

1957, Suite divertimento para piano y orquesta de Carmelo Bernaola

1957, Homenaje a Scarlatti para piano y orquesta de Carmelo Bernaola

1958, Fantasía concertante para piano y orquesta de cuerda de Carlota Garriga

1958, Rapsodia de Estella para piano y orquesta de Fernando Remacha

1958, Tríptico de la piel de toro para piano y orquesta de Ricardo Lamote de Grignon

1958, Concierto n.º 1 para piano y orquesta de Manuel Castillo

1960, Fantasía concertante op. 121 para dos pianos y orquesta de cuerda de Salvador Bacarisse

1963, Concierto para piano y orquesta de cámara de Joan Guinjoan

1964, Concierto n.º 1 para piano y orquesta de Leonardo Balada

1965, Iberian Preludes para dos pianos y orquesta de Lluís Benejam

1966, Concierto n.º 2 para piano y orquesta de Manuel Castillo

1969, Valencia para piano y orquesta de Manuel Palau

1969, Concierto para piano y orquesta de Josep Soler

1971, Concierto para piano y orquesta de Ramón Barce

1973, Concierto para piano y orquesta de Carlos Surinach

1974, Concierto n.º 2 para piano, vientos y percusión de Leonardo Balada

1977, Concierto n.º 3 para piano y orquesta de Manuel Castillo

1977, Concierto n.º 1 para piano y orquesta de Agustín González Acilu

1977, Concerto del Albaicín para clave y orquesta de Xavier Montsalvatge

1979, Concierto para piano y orquesta de Luis de Pablo

1979, Fantasía castellana para piano y orquesta de Federico Moreno Torroba (padre)

1979, Concierto para piano y orquesta de cámara de Luis de Pablo

1980, Concierto n.º 2 «Per a Mompou» para piano y orquesta de Luis de Pablo

1983, Concierto n.º 1 para piano y orquesta de Joan Guinjoan

1984, Concierto para dos pianos y orquesta de Manuel Castillo

1985, Partita n.º 4 para piano y orquesta de Julián Orbón

1986, Nostálgico para piano y orquesta de Carmelo Bernaola

1986, Concierto para piano y orquesta de Francisco Llácer Pla

1987, Ricercare concertante para dos pianos y orquesta de Francisco Llácer Pla

1987, Concierto para piano y orquesta de Cristóbal Halffter

1988, Triple concierto para piano, violín, violonchelo y orquesta de Agustín González Acilu

1990, Concierto para piano y orquesta de Pedro Vilarroig

1991, Sueños para piano y orquesta de Luis de Pablo

1992, Canto para piano y orquesta de Luis de Pablo

1993, Hitzaurre bi para piano y orquesta de Ramon Lazkano

1994, Concierto para piano y orquesta de Antón García Abril

1994, Concierto para piano y orquesta de Jesús Torres

1994, Concierto op. 48 para piano y orquesta de Luis Vázquez del Fresno

1994, Rosa in fiamme para piano y orquesta de Mauricio Sotelo

1995, Canto a tu nombre para piano y orquesta de Juan José Falcón Sanabria

1996, Nocturnos de la Antequeruela para piano y orquesta de Antón García Abril

1996, Concierto para piano y orquesta de cuerda de José Zárate

1996, Cuatro piezas para piano y orquesta de Federico Moreno-Torroba Larregla (hijo)

1997, Concierto para piano y orquesta de José Luis Turina

1997, Joy concierto para piano y orquesta op. 33 de Sebastián Mariné

1997, Concertino op. 31 para piano a cuatro manos y orquesta de cuerda de Sebastián Mariné

1998, Movimientos para piano y orquesta de José Manuel López López

1998, Apoteosis del fandango para clave y orquesta de Tomás Marco

1998, El tiempo malherido, tres piezas para piano y orquesta de Ricardo Llorca

1999, Concierto n.º 3 para piano y orquesta de Leonardo Balada

2000, Concierto n.º 2 para piano y orquesta de Agustín González Acilu

2000, Concierto n.º 1 «Atlántico» para piano y orquesta de Zulema de la Cruz

2001, Concierto de La Malvarrosa para piano, flauta y orquesta de cuerda de Antón García Abril

2001, Concertino para piano a cuatro manos y orquesta de Luis de Pablo

2001, Concierto n.º 3 para piano y orquesta de Josep Soler

2002, Concierto de Al-Hambra para dos pianos y orquesta de Tomás Marco

2003, Fractures para piano y orquesta de Francisco Lara

2003, Concierto Juventus para dos pianos y orquesta de Antón García Abril

2004, Concierto para piano y orquesta de Xavier Benguerel

2004, Sinfonía n.º 2 «Nusantara» para piano y orquesta de David del Puerto

2005, Concierto para piano y orquesta de José Manuel López López

2007, Alla spagnola para piano y orquesta de Miguel Ángel Remiro

2007, That Scream Called Silence para piano y orquesta de Eduardo Soutullo

2008, La luna y la muerte para piano y orquesta de Miguel Gálvez Taroncher

2009, In paradisum para piano y orquesta de Laura Vega

2009, Concierto para piano y orquesta de Manuel Carra

2009, Concerto di maggio para piano y orquesta de Jordi Cervelló

2016, El arrorró de los ausentes para piano y orquesta de Manuel Bonino

2017, Concierto flamenco para piano y orquesta de Abraham Espinosa

2017, Con segreto sussurro para piano y orquesta de Mauricio Sotelo

2019, Sinfonía n.º 2 op. 19 para piano y orquesta de Christian Roca Romero

2019, Trencadís para piano y orquesta de Carlos Fontcuberta

2021, Concierto n.º 1 «Kharon» op. 42 para piano y orquesta de Abraham Tena Manrique

2021, De los ríos sin lecho para piano y orquesta de Hermes Luaces

2021, Suite concertante «Nocturnos de Andalucía» (1995, rev. 2021) para piano y orquesta de Lorenzo Palomo

2022, Concierto «Balada» op. 4 para piano y orquesta de José Antonio Tolosa

2022, Concierto «Piscis» para piano y orquesta de Gabriel Erkoreka

Dejo fuera de la lista, por no haber podido fecharlas todavía, varias obras que la completarán cuando aparezca su fecha.

Edición y cita

Cómo citar. Josu De Solaun, «255 años de historia: el Concierto para piano y orquesta en España: 1767–2022», Melosías, 15 de noviembre de 2022, enlace permanente.